Mareos y vértigos: causas más comunes y cuándo consultar

Mareos y vértigos: causas más comunes y cuándo consultar

Los mareos y el vértigo son dos de los motivos de consulta más frecuentes en atención primaria y urgencias, afectando a cerca del 30% de la población en algún momento de su vida según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Si alguna vez has experimentado esa sensación de mareo repentina, como si el suelo se moviera bajo tus pies, o un vértigo posicional al girar la cabeza en la cama, sabes lo incapacitante y angustiante que puede resultar. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, las causas son benignas y tienen solución. En este artículo te explicamos por qué se producen, cuándo debes preocuparte y qué puedes hacer para aliviarlos.

Mareos y vértigo: ¿son lo mismo?

Aunque coloquialmente usamos mareos y vértigo como sinónimos, en medicina son conceptos distintos que conviene diferenciar para entender mejor lo que nos ocurre:

  • Mareo (sensación de inestabilidad): es una sensación vaga de desequilibrio, aturdimiento o «cabeza ligera». No hay percepción de movimiento rotatorio. Puede sentirse como si fueras a desmayarte o como si caminaras sobre una superficie inestable.
  • Vértigo: es una ilusión de movimiento, generalmente rotatorio. Sientes que tú giras o que el entorno gira a tu alrededor. Suele acompañarse de náuseas, sudoración y dificultad para mantener el equilibrio.
  • Presíncope: sensación de que vas a perder el conocimiento, con visión borrosa y debilidad en las piernas. Se relaciona con caídas de tensión arterial.

Esta distinción es importante porque orienta al médico hacia causas diferentes. El vértigo suele apuntar a un problema del oído interno o del sistema vestibular, mientras que la sensación de mareo inespecífica puede tener orígenes más variados, desde cardiovasculares hasta psicológicos.

Causas más comunes de mareos y vértigo

A continuación repasamos las causas más frecuentes, ordenadas de mayor a menor prevalencia, para que puedas identificar cuál podría estar detrás de tus síntomas.

1. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)

Es la causa más frecuente de vértigo, responsable de aproximadamente el 25-30% de todos los casos según estudios publicados en la revista Neurology. Se produce cuando pequeños cristales de carbonato cálcico (otolitos) se desprenden y migran hacia los canales semicirculares del oído interno. El vértigo posicional se desencadena con movimientos específicos de la cabeza: al acostarse, levantarse de la cama, girar en la almohada o mirar hacia arriba. Los episodios duran menos de un minuto, pero son muy intensos y pueden provocar náuseas.

2. Hipotensión ortostática

Esa sensación de mareo al ponerse de pie rápidamente afecta especialmente a personas mayores, a quienes toman antihipertensivos y durante episodios de deshidratación. Se define como una caída de la tensión sistólica de al menos 20 mmHg al pasar de estar tumbado a estar de pie. Es más frecuente en verano y después de comidas copiosas.

3. Neuritis vestibular y laberintitis

Provocadas generalmente por infecciones virales que inflaman el nervio vestibular o el laberinto del oído interno. Causan un episodio de vértigo intenso y continuo que puede durar días, acompañado de náuseas, vómitos y dificultad para caminar. A diferencia del VPPB, el vértigo no depende de la posición y es más prolongado. La recuperación suele ser completa en semanas, aunque algunas personas notan inestabilidad residual durante meses.

4. Enfermedad de Ménière

Afecta a entre 50 y 200 personas por cada 100.000 habitantes y se caracteriza por una tríada clásica: episodios de vértigo de entre 20 minutos y varias horas, pérdida auditiva fluctuante y acúfenos (pitidos en el oído). Se debe a un exceso de líquido (endolinfa) en el oído interno. Fue descrita por primera vez por el médico francés Prosper Ménière en 1861 y sigue siendo un reto diagnóstico.

5. Migraña vestibular

Cada vez más reconocida como causa frecuente de mareos recurrentes, la migraña vestibular afecta hasta al 3% de la población adulta. Los episodios de vértigo o inestabilidad pueden ocurrir con o sin dolor de cabeza, y duran desde minutos hasta 72 horas. Si experimentas sensación de mareo asociada a sensibilidad a la luz o al ruido, esta podría ser la causa.

6. Ansiedad y trastornos psicológicos

Los mareos de origen psicógeno son más frecuentes de lo que se cree. El llamado mareo postural perceptivo persistente (MPPP) combina síntomas vestibulares con ansiedad, y puede cronificarse si no se aborda correctamente. La hiperventilación durante ataques de pánico también genera una sensación intensa de inestabilidad y hormigueo. Si sospechas que la ansiedad puede estar detrás de tus síntomas, te recomendamos consultar recursos especializados en salud mental y psicología para complementar la atención médica.

7. Otras causas

  • Anemia: la falta de hierro reduce el transporte de oxígeno al cerebro, produciendo mareos, cansancio y palidez.
  • Efectos secundarios de medicamentos: antihipertensivos, ansiolíticos, antiepilépticos y antibióticos aminoglucósidos pueden causar mareo o vértigo.
  • Problemas cervicales: aunque controvertido, la relación entre artrosis cervical y mareos se estudia bajo el concepto de vértigo cervicogénico. Si además experimentas dolor en las articulaciones, conviene valorar ambos síntomas de forma conjunta.
  • Alteraciones metabólicas: hipoglucemia, deshidratación o alteraciones tiroideas.

Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias

La mayoría de los mareos y episodios de vértigo no son peligrosos. Sin embargo, existen señales que requieren atención médica urgente porque podrían indicar un problema neurológico grave como un ictus cerebeloso o una hemorragia. Acude a urgencias si el mareo se acompaña de:

Señal de alarmaPosible causa grave
Visión doble o pérdida de visiónIctus o accidente isquémico transitorio
Dificultad para hablar o tragarAfectación del tronco cerebral
Debilidad o adormecimiento en un lado del cuerpoIctus
Dolor de cabeza intenso y súbitoHemorragia subaracnoidea
Fiebre alta con rigidez de cuelloMeningitis
Pérdida de concienciaCausa cardíaca o neurológica
Vértigo tras traumatismo cranealLesión cerebral

Consulta con tu médico de cabecera (sin urgencia, pero sin demorarlo) si los mareos son recurrentes, duran más de unos días, afectan tu vida cotidiana o se acompañan de pérdida auditiva progresiva. También es recomendable consultar si notas que los episodios coinciden con períodos de estrés intenso o síntomas similares a procesos infecciosos que no terminas de identificar.

Diagnóstico: qué pruebas puede pedirte el médico

Para determinar el origen de la sensación de mareo o el vértigo posicional, el médico dispone de varias herramientas diagnósticas:

  1. Exploración otoneurológica: incluye la maniobra de Dix-Hallpike (fundamental para diagnosticar el VPPB), el test de impulso cefálico (HINTS) y la evaluación del nistagmo (movimiento involuntario de los ojos).
  2. Audiometría: mide la capacidad auditiva y es imprescindible cuando se sospecha enfermedad de Ménière o neurinoma del acústico.
  3. Videonistagmografía (VNG): registra los movimientos oculares con precisión para evaluar el sistema vestibular.
  4. Analítica sanguínea: descarta anemia, alteraciones tiroideas, glucemia e infecciones.
  5. Resonancia magnética (RM) cerebral: se solicita cuando hay sospecha de causa central (ictus, esclerosis múltiple, tumores). No se realiza de rutina.
  6. Holter de tensión arterial o electrocardiograma: si se sospecha causa cardiovascular.

Es importante saber que muchos diagnósticos se realizan en la propia consulta con maniobras sencillas, sin necesidad de pruebas complejas. Un buen historial clínico detallando cuándo aparecen los mareos, cuánto duran y qué los desencadena es la herramienta más valiosa para el diagnóstico.

Remedios y medidas con evidencia científica

Dependiendo de la causa, estas son las medidas que han demostrado eficacia:

  • Maniobra de Epley (para VPPB): es el tratamiento de primera línea para el vértigo posicional. Consiste en una serie de movimientos de cabeza que recolocan los otolitos. Tiene una tasa de éxito superior al 80% en una sola sesión según la Cochrane Database of Systematic Reviews (2014). Debe realizarla un profesional entrenado la primera vez.
  • Rehabilitación vestibular: programa de ejercicios supervisado por un fisioterapeuta que ayuda al cerebro a compensar el déficit vestibular. Está especialmente indicado tras neuritis vestibular y en el mareo crónico.
  • Hidratación adecuada: mantener una ingesta de líquidos suficiente (1,5-2 litros diarios) previene la hipotensión ortostática y mejora la función del oído interno.
  • Reducción de sal y cafeína: en la enfermedad de Ménière, la American Academy of Otolaryngology recomienda limitar la sal a menos de 2 gramos diarios.
  • Ejercicios de Brandt-Daroff: pueden realizarse en casa como complemento al tratamiento del VPPB. Consisten en cambios posturales repetidos que ayudan a la habituación.
  • Manejo del estrés: técnicas de relajación, terapia cognitivo-conductual y mindfulness han demostrado reducir los mareos asociados a ansiedad. Un buen descanso nocturno también es fundamental; si en casa hay un bebé que interrumpe el sueño, encontrar estrategias en sueño infantil puede beneficiar indirectamente tu salud.

Importante: evita automedicarte con fármacos como la betahistina o el sulpirida sin prescripción médica. Aunque se usan frecuentemente para el vértigo, su uso inadecuado puede enmascarar causas graves o retrasar la compensación vestibular natural.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo puede durar un episodio de vértigo?

Depende de la causa. El vértigo posicional benigno (VPPB) suele durar entre 10 y 60 segundos con cada cambio de posición. La neuritis vestibular provoca vértigo continuo durante 1 a 3 días, con mejoría gradual en semanas. En la enfermedad de Ménière, los episodios van de 20 minutos a varias horas. Si el vértigo dura más de 24 horas de forma continua e intensa, conviene buscar valoración médica.

¿Los mareos pueden ser síntoma de algo grave?

En la mayoría de los casos, los mareos tienen causas benignas como deshidratación, hipotensión o VPPB. Sin embargo, en un pequeño porcentaje pueden ser señal de un ictus cerebeloso, arritmia cardíaca o tumor. Las señales que deben alertarte son: vértigo acompañado de debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, visión doble o dolor de cabeza severo y repentino.

¿El vértigo posicional se cura definitivamente?

El VPPB se resuelve con éxito en más del 90% de los casos mediante maniobras de reposición como la de Epley. Sin embargo, tiene una tasa de recurrencia de aproximadamente el 15-20% anual. Las recaídas son más frecuentes en personas mayores de 60 años, tras traumatismos craneales y en quienes padecen osteoporosis o déficit de vitamina D.

¿Puede la ansiedad causar mareos todos los días?

Sí. El mareo postural perceptivo persistente (MPPP), antes llamado mareo psicógeno, puede causar sensación de mareo crónica diaria durante meses. Se asocia a ansiedad, estrés mantenido y personalidades perfeccionistas. El tratamiento combina rehabilitación vestibular, terapia cognitivo-conductual y, en algunos casos, inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS).

¿Qué especialista trata el vértigo?

El primer paso es acudir al médico de familia, que puede diagnosticar y tratar las causas más frecuentes. Si es necesario, derivará al otorrinolaringólogo (especialista de referencia para problemas del oído interno) o al neurólogo si se sospecha una causa central. En España, según datos del Sistema Nacional de Salud, el tiempo medio de derivación a ORL es de 40-60 días, por lo que un buen manejo inicial en atención primaria es clave.

Conclusión

Los mareos y el vértigo son síntomas muy frecuentes que, aunque resultan alarmantes, en la gran mayoría de casos responden a causas benignas y tratables. Lo fundamental es saber diferenciar las situaciones que requieren atención urgente de las que pueden manejarse con tu médico de cabecera, y no demorar la consulta cuando los síntomas se repiten o afectan tu calidad de vida. Si te interesa seguir aprendiendo sobre síntomas comunes y cómo interpretarlos, te invitamos a explorar más artículos en nuestro blog.

Aviso importante: este artículo tiene finalidad informativa y educativa. No sustituye en ningún caso la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional médico cualificado. Ante cualquier síntoma persistente o preocupante, acude siempre a tu médico.

mareos vértigo sensación mareo vértigo posicional

Artículos relacionados

← Volver a todos los artículos